LOS BENEFICIOS DEL VAPOR
|
|
Proporciona a la piel un aspecto terso y luminoso
gracias a sus saludables efectos.
Hammam
De mascarilla de belleza para la cara a beneficioso tratamiento para el cuerpo,
el vapor puede ser útil en muchos aspectos: para devolver al rostro la
luminosidad perdida, para depurar y desintoxicar la epidermis corporal .
También para descongestionar las vías respiratorias y prevenir los resfriados
típicos de esta época otoñal.
¿ Por qué es bueno? . El vapor dilata los poros de la piel, favoreciendo la
transpiración y la limpieza en profundidad. Es adecuado para los adolescentes
con acné y para los hombres, porque alisa y suaviza la piel, lo que les permite
afeitarse mejor.
Contraindicaciones: La mascarilla de vapor no está indicada para quien sufre
de dermatitis ni para quienes tienen problemas de vasodilatación.
BAÑO DE VAPOR
Para depurar el cuerpo lo mejor es practicar el baño de vapor llamado
también baño turco, porque recupera los principios del "hammam", la
modalidad de origen turco practicada en Oriente desde el siglo XVIII. Hacer una
"inmersión" en nubes de vapor cliente es ideal para purificar la piel
del cuerpo y eliminar, a través de la epidermis, suciedad y toxinas.
Hammam
¿Por qué es bueno?. Al dilatar los poros de la piel, el vapor permite una
limpieza profunda y duradera que deja la epidermis lisa y aterciopelada. El
flujo del vapor caliente y húmedo contribuye, además, a combatir los problemas
de las vías respiratorias: garganta, nariz y bronquios son sometidos a efectos
muy beneficiosos. Por otro lado, desarrolla un efecto calmante sobre el sistema
nervioso porque permite una total relajación.
Contraindicaciones: Los baños de vapor no se aconsejan a quienes padecen
trastornos de presión o a quien presenta problemas de venas varicosas.
Tratamiento.- Antes de comenzar el baño de vapor, es recomendable darse una
ducha rápida y secarse bien para mejorar la transpiración de la piel.
Después, se entra en el recinto dotado de una serie de orificios de los que
sale el vapor y donde hay dispuestos bancos y camillas. La persona se sienta o
se estira relajada durante 5 ó 10 minutos . Transcurrido este tiempo, el
tratamiento puede finalizarse con una ducha fresca.
Si se quiere sudar aún más, lo mejor es pasarse 10 minutos adicionales en
la sauna. Inmediatamente después, se termina con una ducha fría, que ejerce un
efecto tonificante. Por último, antes de vestirse, es necesario descansar al
menos durante 10 minutos.
Precauciones : Antes del tratamiento, es necesario beber agua o zumo para
compensar la deshidratación que conlleva la sudoración.
Para no padecer bloqueos digestivos o sentir náuseas, es conveniente no tomar
el baño de vapor tras haber comido mucho o con el estómago completamente
vacío.
Para finalizar y completar el tratamiento, va bien darse una ducha fresca,
secarse mediante un masaje y aplicar sobre la piel una crema hidratante.
Hammam
No es una sauna.- No hay que confundir el baño de vapor con la sauna porque son
dos tratamientos distintos, aunque ambos estimulen la sudoración, permitiendo
eliminar las impurezas del organismo. El baño de vapor ejerce su acción a
través de calor húmedo, que se genera en un recinto saturado de vapor acuoso y
ejerce una acción profundamente relajante. No es una sauna.- No hay que
confundir el baño de vapor con la sauna porque son dos tratamientos distintos,
aunque ambos estimulen la sudoración, permitiendo eliminar las impurezas del
organismo. El baño de vapor ejerce su acción a través de calor húmedo, que
se genera en un recinto saturado de vapor acuoso y ejerce una acción
profundamente relajante.
EL "HAMMAM"
El antepasado del baño de vapor es el baño turco, el "hammam",
que en los países orientales se practica a todas horas como si fuese una
especie de ritual. Nacido como "baño público", para la cultura
oriental el "hammam" es el lugar que permite olvidarse durante un rato
de las obligaciones y preocupaciones de la vida cotidiana para dedicar un poco
de tiempo al cuidado del cuerpo y, a través de la relajación y el silencio,
también de la mente.
La
idea del baño turco se debe al sultán de Constantinopla que, en el siglo XVIII
inspirándose en las antiguas termas romanas, hizo construir en edificio similar
para sus súbditos, uno para los hombres y otro para las mujeres. Rápidamente
nacieron baños turcos por todos los rincones de la ciudad, convirtiéndose en
lugares para el deleite, y en puntos de encuentro entre hombres de negocios y
entre amigos.
Hammam
Está concebido como una especie de "viaje de purificación" : tras
haberse desnudado, con un pañuelo o tela alrededor de la cintura, se pasa a una
habitación en la que la temperatura es templada. Se permanece allí durante
unos 5 minutos para que el organismo se habitúe al calor, después, se pasa a
otro ambiente, más oscuro y caliente ( el vapor sale de caños situados en el
suelo ) , donde se espera otros 5 minutos, antes de dirigirse al "hammam"
propiamente dicho.
En él, la temperatura es de unos 50º C y la iluminación muy escasa. La
persona se tumba, permanece un cuarto de hora entre los vapores , después se da
una ducha en la segunda estancia y descansa. Regresa al primer ambiente, donde
es enjabonada , frotada con una piedra pómez por todo el cuerpo y masajeada con
energía. Finalmente, en la estancia de relax, se acomoda sobre cojines, en
ocasiones es "bañada " en perfumes y bebe el clásico té a la menta.
MAYTE SUÁREZ SANTOS
Especialista en Medicina y Termalismo
|