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LAGO FERTO
En Hungría, la naturaleza está intacta. Los que ya la han visitado saben
que se trata de un país excitante y peculiar, donde se puede descansar en las
orillas de arroyos o ríos caudalosos, junto a pintorescas lagunas o al borde de
uno de los mayores lagos de Europa. Es otra forma de relajarse o refrescarse.
Nosotros estamos viviendo nuestra particular aventura húngara por los
"caminos del agua" -se calcula que hay 3.500 kilómetros que
atraviesan el país en todas direcciones- y descubriendo cómo Hungría que es
la quinta parte de España en extensión , tiene 5 parques nacionales, 52
regiones de protección del entorno, 145 áreas de protección de la naturaleza
y cientos de espacios protegidos que, en total, representa la décima parte del
total del territorio.
El Lago Ferto es mencionado por primera vez en un acta del año 1199. Su
mayor parte ahora pertenece a Austria ( Neusiedler See) y la superficie húngara
se extiende 82 km cuadrados. Su calado medio es 60-70 cm. Pero incluso en el
punto más profundo no tiene más de 1.6 m.
Encontramos diferentes paisajes en torno al lago que forma parte del Parque
Nacional Ferto-Hanság ocupando aproximadamente mil hectáreas. Esta reserva
natural protegida es un territorio poblado de cañaverales donde hay 300
especies de aves de anidación y emigratorias y unas treinta especies de peces
en el agua. De la aves raras de Hanság, nos ha llamado la atención
especialmente la avutarda. Se pueden observar en barco, como vamos nosotros
ahora, lo que nos permite conocer de cerca las originales viviendas lacustres.
Regresamos a Löverék para recoger nuestro equipaje. Agradecemos las
atenciones y la oportunidad de poner en práctica la filosofía wellness que se
aplica en el Bio- Sport Hotel Lövér. Nos vamos revitalizados.
Durante nuestra estancia aunque corta en este magnifico hotel, disfrutamos
practicando todo tipo de deportes al aire libre y realizando distintas técnicas
de relajación con monitores que nos proyectaron un sano optimismo. Aprender el
estilo de vida wellness es, sin duda, una de las gratas experiencias de la Ruta
por el Transdanubio Occidental.
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