|
Página 3 de 9
BAÑOS DE MULA
Atravesando la sierra de la Muela por la comarcal C- 3315 en dirección a
Mula, los pinares se alternan con huertas de limoneros y naranjos . Y de pronto
aparece el desierto con impresionantes barrancos arrugados por la erosión y el
color de la tierra que se torna cegadoramente blanca.
Tras pasar Berro , una carretera local nos lleva al caserío de Geba
atravesando un curioso paisaje. Se trata de las ramblas de Librilla y Algeciras,
cuencas formadas por bad-lands ( tierras malas), la ausencia de vegetación y
agua crearon aquí una gran erosión . Después de Pliego, divisamos la villa
monumental de Mula entre los desiertos murcianos y las tierras altas del
noroeste, en una zona regada por el río del mismo nombre. El conjunto lo domina
el castillo de Pedro Fajardo, marqués de los Vélez, uno de los mejores
conservados de la región. Fue construido por esta familia en 1524 sobre un
antiguo fortín musulmán.
En la zona alta de la villa se aprecia aún el genuino entramado de la Mula
medieval, con sus callejones estrechos . La plaza Mayor es el núcleo que
aglutina a gran parte de las casas nobiliarias que tiene esta localidad. En
ninguna de ellas faltan escudos y balconadas, vestigios de pasados esplendores
.Caminamos hacia la iglesia de San Miguel del siglo XVI y observamos la torre
del Reloj , campanario construido en el siglo XIX. Un poco más abajo, una de
las mansiones nobles de Mula, el palacio de los marqueses de Menahermosa, se ha
convertido ahora en el Museo de Arte Ibero El Cigarralejo.
Esta es una visita obligada si tenemos en cuenta que se muestran objetos
hallados en más de 500 tumbas excavadas en la cercana necrópolis del mismo
nombre, que data de los siglos IV-V a.C. Tanto este edificio como los ubicados
en el casco antiguo , están declarados Conjunto Histórico ?Artístico desde
1981.
El itinerario por la comarca del río Mula nos permite descubrir una
diversidad de paisajes que van desde fértiles huertas a ramblas y profundos
barrancos . Solo faltan 4 Km. para llegar a la pedanía de Baños de Mula. Esta
entrañable aldea es un oasis en medio del desierto y acoge una amplia oferta de
instalaciones termales de carácter sencillo pero muy atractivo.
El manantial es conocido desde el siglo pasado y sus aguas brotan de las
entrañas de tierra entre 36 y 37 º C , llegando vírgenes a las pozas o
bañeras sin filtros ni manipulación, por lo que una deliciosa hora sumergidos
en estas purísimas aguas mejora la calidad de vida de las personas que padecen
afecciones de reuma , artrosis y problemas de piel y riñón.
Se puede alquilar una habitación o un apartamento con baño termal propio.
Optamos por sumergirnos una hora en las minipiscinas de El Pozo, el
establecimiento más antiguo , donde coincidimos con un grupo de alicantinos que
junto a los murcianos , al parecer , son los visitantes más asiduos a estos
salutíferos baños. El relax termal anima a conversar y de este modo conocemos
como son precisamente estas mismas aguas, las que recorrerán 15 Km. para regar
la huerta , porque aprovecharlas es en Murcia , cuestión de supervivencia.

Palmeral de Archena( 0320) Carlos Moisés Garcia
|