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El REAL BALNEARIO
Las instalaciones de la Estación Termal se encuentran distribuidas a ambos
lados del río Cuervo y unidas entre si por un hermoso parque, al pie de las
poderosas montañas del sistema Ibérico y uno de los parajes más bellos de la
serranía para contemplar el manantial que surge entre roquedales y muscos. El
río que nace en las inmediaciones de Vega del Codorno, a unos 12 Kms. de
Tragacete, es un paraje de alto valor natural y uno de los puntos de mayor
atracción turística por ser todo un espectáculo de aguas abundantes y
cristalinas. A 500 metros resbala sobre un gran farallón rocoso, formando una
serie de bellísimas cascadas, la humedad milenaria ha elaborado sobre la roca
una gran capa de musgo cuyo verdor contribuye a enriquecer el atractivo del
lugar.
Aconsejamos realizar esta Ruta un día de diario, ya que muy pocas veces se
tiene el privilegio de disfrutar del silencio en este relajante paraje con sus
cuevas, grutas, pinos, rodeles de boj, y bordeando sus riberas, sauces, álamos,
tilos y avellanos. Toda la zona del nacimiento del río, perfectamente
señalizada, dispone de un área de acogida, zona de camping, amplias
explanadas, restaurantes y zona recreativa.
Al fondo de la hoz del río Cuervo, en el municipio de Beteta, divisamos el
Real Balneario de Solán de Cabras, un pequeño paraíso cubierto de plantas
aromáticas y árboles centenarios, ecológicamente diseñado para el relax y
una estancia placentera.
El complejo termal consta de un edificio con 31 apartamentos reconstruido de
nueva planta durante los años 1991-92 y el Hostal Balneario. El recinto que
alberga el encanto decimonónico con la modernidad, tiene asumido un reconocido
prestigio como lugar de vacaciones También está equipado con espaciosas aulas
para celebrar conferencias, reuniones de empresa, seminarios e incluso alguna
reunión científica de sociedades médicas relacionadas con las
características de sus aguas. En este sentido, cabe destacar una excelente
colección de carteles "Patologías Renales " de Solán de Cabras,
realizada con el asesoramiento del Dr. Sánchez de la Muela, de la Unidad de
Urología y Andrología de la Clínica Nª Señora del Rosario.
Antes de instalarnos, recorremos las inmediaciones de la Estación Termal y
encontramos la antigua arqueta de captación del agua. El manantial de Solán de
Cabras surge del interior de esta arqueta de piedra de sillería que mandó
construir Carlos III a iniciativa de su Ministro de Hacienda en 1775. Al fondo
observamos que hay una profunda galería de la que mana el agua. El manantial
brota a la temperatura de 21 grados C. con un caudal constante de 5.410 litros
por minuto.
Su larga residencia en el acuífero ha regulado el caudal y homogeneizado su
composición química. Al parecer, entre el primer análisis que se conoce,
encargado por Carlos III en 1876, y los que se realizan continuamente hoy en
día, el agua no ha presentado alteración alguna. Se recuerda que en el año
1952 aparece el tritio, un isótopo consecuencia de la explosión de una bomba
de hidrógeno. El viento y la lluvia extendieron partículas radioactivas por
toda la Tierra haciendo subir la concentración en todas las aguas, incluidas
muchas subterráneas. No hay indicios de tritio en la composición del agua de
Solán de Cabras, por lo que es posible afirmar que el agua se infiltró con
anterioridad. Estudios realizados utilizando la técnica del Carbono 14
determinan un tiempo de permanencia del agua en el acuífero de hasta 500 años.
El agua de Solán de Cabras está clasificada, según el código alimentario
español como agua de mineralización débil, hipotermal, hipotónica,
bicarbonatada térrea cálcico litínica. La presencia de elementos minoritarios
y su equilibrio es lo que le confiere características propias excepcionales.
Por ello, durante la estancia en el Real Balneario, se puede utilizar como
bebida o en baños, siempre bajo prescripción y vigilancia médica. De manera
que nuestro organismo tiene la oportunidad de beneficiarse de los efectos
curativos de estas aguas, terapéuticamente indicadas para dolencias como las
afecciones del riñón, ya que provoca diuresis, lava los tejidos, y su eficacia
está demostrada en la prevención y eliminación de los cálculos renales.
A nivel ginecológico estimula las glándulas endocrinas y aumenta las
defensas locales. Es de gran ayuda en las enfermedades reumáticas,
especialmente cuando están provocadas por el ácido úrico. Favorece la
digestión y es recomendable contra las alteraciones del aparato digestivo
(dispepsias gastrointestinales y cuadros inflamatorios del intestino) y en las
deficiencias hepáticas y por sus propiedades se utilizan para tratamientos
dérmicos y dietas de adelgazamiento.
Como bebida para el consumo de mesa, un sorbo de agua de Solán de Cabras es
un merecido premio para el paladar más exigente y calma la sed de aventura nada
más llegar a este Real Sitio : es fina, inodora, clara y de sabor suave. Dentro
de los cánones de la legislación actual, está catalogada como agua mineral
natural, al reunir los requisitos de mantener estable su composición química,
el caudal de su manantial y la temperatura de surgencia. La fuerza vital de esta
agua fue inmortalizada por el escritor y catedrático de la Universidad de
Oviedo Leopoldo Alas "Clarin". en "Su único hijo".
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